Letras de Teziutlán frente al ferrocarril. Nueva vida al ferrocarril de Teziutlán

Nueva vida al ferrocarril de Teziutlán: El plan para rehabilitar el tren de pasajeros CDMX – Veracruz

Los recientes anuncios del gobierno federal sobre la reactivación de trenes de pasajeros entre la Ciudad de México y el puerto de Veracruz han encendido la esperanza de dar nueva vida al ferrocarril de Teziutlán.
Como alguien que se ha dedicado, a través de La Ruta de la Niebla, a explorar y dar a conocer los atractivos de esta hermosa Sierra Nororiental de Puebla, no puedo evitar pensar en la posibilidad de que el histórico ramal que conectaba Oriental (y de aquí, con Puebla y CDMX) con nuestra querida Perla de la Sierra, vuelva a cobrar vida después de décadas de abandono.

¿En qué consiste el plan del gobierno federal para revivir los trenes de pasajeros?

He seguido de cerca las conferencias matutinas y el Diario Oficial de la Federación, donde se especifica que el gobierno federal contempla rehabilitar las vías actuales de carga para el servicio de pasajeros entre Ciudad de México y Veracruz. Este proyecto incluye seis rutas que conectan localidades estratégicas, aprovechando infraestructura remanente y minimizando obra nueva.

Además, se anunció que las obras de este corredor iniciarán formalmente en 2026, con un presupuesto asignado en el DOF que prioriza el servicio público ferroviario de pasajeros, respetando las concesiones de carga existentes. El tramo CDMX–Veracruz atravesará Puebla y configurará un eje de movilidad regional que podría revitalizar antiguas líneas como el ramal a Teziutlán, de acuerdo con La Jornada de Oriente.

Qué posibilidades existen de que se le de nueva vida al ferrocarril de Teziutlán?

La posibilidad de que se le dé una nueva vida al ferrocarril de Teziutlán está intrínsecamente ligada al plan del gobierno federal para la ruta CDMX-Veracruz. Históricamente, el ramal que llegaba a Teziutlán partía de la línea principal del Ferrocarril Interoceánico, que conectaba a la capital con el puerto de Veracruz.

Si bien la ruta principal del nuevo proyecto parece centrarse en una conexión directa por la zona de Orizaba o Xalapa, la reactivación de las líneas ferroviarias en el estado de Puebla abre una ventana de oportunidad para que se considere la restauración de ramales secundarios de gran importancia histórica y económica, como el que llegaba a nuestra ciudad.

No obstante, es crucial tener en cuenta que el ramal de Teziutlán era de vía angosta y fue el último en funcionar en México hasta 1993, lo que implica que su rehabilitación requeriría una inversión considerable para adecuarlo a los estándares modernos y, posiblemente, a la coexistencia con el transporte de carga, si es que esto fuera factible.

Mi optimismo, sin embargo, se basa en la importancia estratégica de Teziutlán como polo comercial y turístico de la sierra nororiental. La reactivación de este ramal no solo beneficiaría a nuestra ciudad, sino a toda una región que abarca municipios como Tlapacoyan, Cuetzalan, Tlatlauquitepec, Chignautla, Teteles, Xiutetelco, etc., que verían mejorada su conectividad.

Este proyecto podría ser una extensión lógica del plan principal, funcionando como un alimentador de la línea troncal. Para que esto suceda, será necesaria una fuerte gestión por parte de las autoridades locales y federales (Marliyn Ballesteros, aquí una buena oportunidad de colgarse una medallita) y una articulación clara de los beneficios socioeconómicos que traería.

La nueva vida al ferrocarril de Teziutlán no será una realidad sin un esfuerzo coordinado para demostrar su rentabilidad y su impacto positivo en la población y el turismo.

nueva vida al ferrocarril de Teziutlán. Tren en Perú.
Tren de pasajeros. Foto: Emmanuel Hernández.

Si se le diera nueva vida al ferrocarril de Teziutlán, ¿Cuáles serían los beneficios para la población?

Si el proyecto de reactivación se concretara, los beneficios para la población de Teziutlán y la región serían más que considerables. En primer lugar, la reactivación del servicio de pasajeros significaría una opción de transporte más económica y segura para quienes necesitan viajar a las capitales más socorridas de los serranos: Puebla, Veracruz y Ciudad de México. Además, hay que considerar algunos otros aspectos que se verían beneficiados, como:

  • Economía: La reducción en los costos (que no en tiempos de traslado), impactaría positivamente en la economía de las familias y facilitaría el acceso a servicios, educación y empleo. Además, la nueva vida al ferrocarril de Teziutlán podría aliviar el tráfico en las carreteras de la sierra, especialmente en la autopista y la carretera federal 129, que a menudo se ven afectadas por accidentes o, lamentablemente, por la delincuencia.
  • Comercio: Históricamente, el ferrocarril fue un motor de desarrollo, facilitando el transporte de productos agrícolas como el café, el pan y las frutas hacia otros mercados. Con un tren de pasajeros y carga, se abrirían nuevas oportunidades para que los productores de la sierra nororiental de Puebla y la región central de Veracruz distribuyan sus mercancías de manera más eficiente y a menor costo.
  • Turismo: El impacto turístico sería otro gran pilar. Un tren turístico que recorra los paisajes brumosos y las comunidades pintorescas de la sierra atraería a visitantes de todo el país (y del mundo), que buscan experiencias de viaje únicas. Esto generaría una derrama económica significativa en hoteles, restaurantes y negocios locales, dinamizando la economía de la región y creando nuevas fuentes de empleo.
  • Industria: La región es famosa por sus recursos mineros y textiles. Una conexión del ramal de Teziutlán podría dar salida de manera más eficiente y económica a la producción industrial de la Perla de la Sierra y de los municipios de la región.

Motivos por los que el proyecto del gobierno podrían no ser viables para Teziutlán

A pesar del entusiasmo que podrían generar mis castillos en el aire, es importante ser realistas y considerar los desafíos que enfrenta la posible nueva vida al ferrocarril de Teziutlán.

El principal obstáculo es la infraestructura. Como mencioné, el ramal de Teziutlán era de vía angosta, un tipo de infraestructura que ya no se utiliza en el país. Adaptar estas vías a los estándares actuales, que permitan la circulación de trenes de pasajeros a velocidades competitivas y la coexistencia con trenes de carga, requeriría una inversión millonaria.

Gran parte de la antigua vía ha sido invadida, utilizada para otros fines o simplemente ha desaparecido con el paso del tiempo, lo que implicaría un costoso proceso de recuperación del derecho de vía y la construcción de infraestructura desde cero en muchos tramos. Este factor podría hacer que el proyecto sea económicamente inviable para el gobierno federal, que podría priorizar otras rutas con una infraestructura más fácil de rehabilitar.

Otro factor a considerar es la complejidad de la orografía de la sierra nororiental de Puebla. Las vías férreas que llegaban a Teziutlán se caracterizaban por su trazo sinuoso, diseñadas para superar la difícil geografía de la región. La rehabilitación de esta infraestructura requeriría una labor de ingeniería compleja y costosa, con un alto riesgo de deslizamientos de tierra y derrumbes, especialmente en una zona propensa a la inestabilidad del suelo y a las intensas lluvias.

Además, la coordinación entre los gobiernos federal, estatal y municipal, así como con los concesionarios de las vías de carga, podría ser un proceso burocrático y complicado que retrase o detenga por completo el proyecto.

Por último, la rentabilidad de una línea tan específica, en un mercado de nicho como el de la sierra, podría no ser suficiente para justificar la enorme inversión necesaria, a menos que se plantee como un proyecto estratégico de desarrollo regional con un fuerte componente turístico (aunque para eso existen sitios como La Ruta de la Niebla) 😉.

Conclusión: Impacto turístico de este plan para la región de Teziutlán y la sierra nororiental de Puebla

A pesar de los obstáculos, la mera posibilidad de una nueva vida al ferrocarril de Teziutlán nos invita a soñar con un futuro en el que nuestra región sea más accesible y próspera. El impacto turístico de este plan sería transformador.

Un tren de pasajeros que recorra la majestuosa sierra nororiental sería una atracción en sí misma, ofreciendo a los viajeros una experiencia única, diferente a la del automóvil o el autobús. Podríamos imaginar un recorrido que inicie en Oriental y que, al adentrarse en la niebla, nos lleve por paisajes de ensueño, pasando por estaciones que se convertirían en puntos de interés turístico y cultural.

Tren en Ollantaytambo con rumbo a Machu Pichu. Nueva vida al ferrocarril de Teziutlán.
Así podría verse el ferrocarril renova en Teziutlán: El tren de pasajeros que va de Ollantaytambo a Machu Pichu, Perú. Foto: Luis Ignacio Sánchez.

Esto no solo beneficiaría a Teziutlán, con su impresionante centro histórico y su emblemática estación, sino también a las comunidades cercanas, que verían en el tren una oportunidad para dar a conocer sus tradiciones, gastronomía y artesanías.

El ferrocarril se convertiría en un catalizador para el desarrollo de un turismo sostenible y cultural, permitiendo a los visitantes explorar la riqueza natural y el patrimonio de la región de una manera más profunda.

La antigua estación del ferrocarril Teziutlán, hoy en día un centro cultural y museo, podría recuperar su propósito original, aunque fuera en una faceta turística, llenándose de vida con la llegada de viajeros ansiosos por descubrir los tesoros de la Perla de la Sierra.

En definitiva, la nueva vida al ferrocarril de Teziutlán es una idea que, aunque llena de desafíos, tiene el potencial de redefinir la identidad de nuestra región y colocarla en el mapa del turismo nacional de una manera sin precedentes. Es un sueño que, con la voluntad política y el apoyo de la sociedad, podría convertirse en una hermosa realidad.

Antigua estación del ferrocarril en Teziutlán. Nueva vida al ferrocarril de Teziutlán.
La antigua estación del ferrocarril de Teziutlán. Foto: Luis Ignacio Sánchez.

La Ruta de la Niebla y el turismo en la Sierra Nororiental de Puebla y la región Capital de Veracruz

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¿Cuándo comenzará la construcción del tren CDMX – Veracruz?

Según la presidenta Claudia Sheinbaum, la ruta México-Puebla-Veracruz está planeada para comenzar en 2026.

¿Se ha confirmado oficialmente que incluirá el ramal a Teziutlán?

No, hasta el momento no existe confirmación oficial de que el proyecto incluya ramales hacia Teziutlán u otras ciudades medianas de la sierra poblana.

¿Cuándo dejó de funcionar el ferrocarril original de Teziutlán?

El ramal Oriental-Teziutlán quedó fuera de servicio el 14 de marzo de 1993, siendo la última línea de vía angosta que funcionó en México.

¿Qué presupuesto tiene el gobierno para proyectos ferroviarios?

Para 2025, el gobierno destinará 157 mil millones de pesos a todos los proyectos de trenes, incluyendo el Tren Maya de Carga y el Tren Interoceánico.

¿Cómo beneficiaría al turismo en la sierra nororiental de Puebla?

Un tren mejoraría significativamente la accesibilidad a destinos como los pueblos mágicos de la Sierra Nororiental de Puebla, tales como Teziutlán, Cuetzalan y Tlatlauquitepec, facilitando el turismo sustentable y reduciendo tiempos de viaje desde las grandes ciudades.

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